Una excelente y asombrosa obra de suspense psicológico. Un asesino que tiene aterrorizado Miami elige como interlocutor a un reportero de uno de los periódicos más importantes de la ciudad. Se establece entonces una relación casi enfermiza en la que el reportero intenta ganarse la confianza del asesino sin que éste se aperciba, a la vez que pretende desenmascararlo.

Esta exitosa novela fue llevada al cine en 1985 bajo el título Llamada a un reportero (The Mean Season), teniendo a Kurt Russell y Andy García como principales protagonistas.

Capítulo 1.

Un hombre que hacía footing encontró a la primera víctima cerca del decimotercer hoyo.

Era un hombre común y corriente, de mediana edad, que se preocupaba por su corazón y su dieta; un agente de bolsa que repasaba mentalmente cifras, valores y opciones mientras corría por el perímetro del campo de golf.

Se trataba de un club privado en medio de una zona muy selecta del condado, con un césped bien cuidado, altos pinos y majestuosas palmeras.

El calor se dejaba sentir desde primeras horas de la mañana y el hombre recorría su ruta habitual por instinto, maquinalmente, sin fijarse en dónde ponía los pies. Había dado tres vueltas al campo de golf, más concentrado en el Dow Jones, en su trabajo y en lo que haría durante las vacaciones que en el camino por donde iba. Al atajar por el borde del campo, levantó la mano en un acto reflejo para secarse el sudor de los ojos. En ese momento, percibió un atisbo de color entre los helechos, las palmeras y la maleza: una silueta entre las sombras matutinas.

El agente de bolsa siguió corriendo, oyendo el sonido apagado de sus pisadas en la tierra. Completó otra larga vuelta al campo y se preguntó qué habría sido aquello que le había llamado la atención. Por tanto, al acercarse al decimotercer hoyo para acometer la cuarta y última vuelta, aflojó poco a poco el paso a fin de verlo mejor. Fue entonces cuando súbitamente se percató del calor que hacía y del sol, que brillaba como una lámpara suspendida sobre el campo de golf. Esta vez avistó algo de color carne y un destello fugaz de cabellos rubios.

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